Autora, Saga Los Guardianes, Sizigia

Lo que he aprendido en NaNoWriMo 2019

¡Hola!

La edición de noviembre de NaNoWriMo ha llegado a su fin, y con ella mi experiencia un año más en este evento para escritores que, si bien da unos cuantos dolores de cabeza, también ayuda a muchos. Pero antes de hablar sobre lo que he aprendido en esta edición, recuerdo el contexto.

Como he venido comentando en anteriores entradas, mi objetivo en esta edición era revisar la mitad de la tercera parte de la saga ‘Los Guardianes’. Como era muy larga, decidí establecer el objetivo básico del NaNoWrimo: revisar 50.000, o lo que es lo mismo, unas 1.250 al día.

Si has seguido mi experiencia a lo largo del mes de noviembre, sabrás que no fue tan bien como esperaba y que a partir de la tercera semana el reto estaba más que perdido. No hay una única razón por la que me he quedado tan lejos de las 50.000 palabras, son varias. Esto es lo que he aprendido en NaNoWriMo 2019.

  1. La planificación no siempre sirve: una de las claves para cumplir tu objetivo, es establecer un horario fijo a la semana. Inicialmente el mío era de 21 a 22:30h de lunes a jueves y de 16 a 17:30h los viernes. Sábado descanso y domingo de recuperación. ¿Qué me pasó entonces si tenía un horario tan marcado? Que no tuve en cuenta mi cansancio, lo que nos lleva al punto 2.
  2. Mente sana, escritura sana: si te planteas hacer un reto como este, asegúrate de que tendrás la mente preparada para ello. Escribir (o corregir un texto) requiere mucha concentración, y como tengas otras cosas en la cabeza, no va a resultar tan fácil como esperabas. Yo creía tenerla preparada porque ya lo había hecho otras veces, pero no tuve en cuenta que mi ritmo de vida no era el mismo, y esto lleva al punto 3.
  3. Trabajo o estudio: como he dicho, un reto como este requiere mucha concentración. Cada uno/a gestiona sus energías a su manera, y si bien en anteriores ocasiones fui capaz de compatibilizar estudios o trabajo con el reto, ahora cuanto más tiempo estoy delante de un ordenador en el trabajo (que son 8h), menos aguanto después delante del mío cuando llego a casa, y esto hizo que me sintiera frustrada. Lo explico en el punto 4.
  4. La gestión de la frustración: marcarte un objetivo siempre tiene sus pros y sus contras. Uno/a empieza con una gran motivación, pero a medida que se avanza y, por cualquiera de los motivos anteriores, se va haciendo cuesta arriba, comienza la frustración. Si a la generada por tu propia situación se suma el progreso de las personas que conoces y que están haciendo el reto al mismo tiempo que tú, sientes que estás fracasando. Pero ni mucho menos. Quinto y último punto.
  5. También se gana perdiendo: dicen que lo importante es participar, y aunque para muchos sea la mayor mentira de las competiciones, por suerte para nosotros/as, NaNoWrimo no es una competición. Pero no, la importancia de participar no es una mentira: se puede ganar perdiendo y se puede perder ganando, la diferencia está en cuánto pones de tí y, sobre todo, en lo que finalmente consigues más allá -en este caso- de las cifras. Este año me he quedado muy lejos del objetivo, pero en el trayecto logré uno nuevo: reconectar con la historia de Los Guardianes. Siempre que llega noviembre, noto el cansancio de los diez meses anteriores, y siento que no me quedan fuerzas para continuar, pero tras este NaNoWriMo, me he dado cuenta de que no importan todas las cosas que van surgiendo en el camino, porque no hay nada que vaya a alejarme de mi objetivo final, que es acabar la historia completa de Los Guardianes.

Espero que mi experiencia te haya entretenido las últimas semanas y que estas lecciones te ayuden en un futuro

Muchas gracias por haberle dado seguimiento y gracias por la visita.