Autora, Escritores, Reflexiones de una escritora

Escritores: la obsesión de contar palabras

Quizá NaNoWriMo tenga algo que ver con la obsesión de contar palabras que veo últimamente entre los escritores. Retados por este a escribir unas 1.250 – 1.500 palabras al día para lograr tener el borrador de una novela de 50.000 palabras en un mes (noviembre en la versión oficial y julio en la versión veraniega, Camp NaNoWriMo), supone un desafío para aquellos a los que nos cuesta centrarnos en ciertos momentos y la sombra de la procrastinación planea sobre nosotros.

Y precisamente en la edición de 2019 me di cuenta de que lo mío no era contar palabras (por ello ya no participo en ninguno de los dos eventos anuales), y tampoco las cuento ahora que no participo. Cada vez con más frecuencia veo a escritores contar día a día las palabras que han escrito de su nuevo proyecto, y que lo cuentan también a través de sus redes sociales para que sus seguidores sepan que están trabajando en un proyecto literario, porque les hace sentirse satisfechos consigo mismos, o porque les da la gana y punto. Si contar palabras y compartir sus avances les sirve como motivación, ¿qué problema hay?

Precisamente en la edición de 2019 del NaNoWriMo me di cuenta de que lo mío no era contar palabras

Si bien esto de contar palabras y compartirlo con los lectores no hace daño a nadie, hay algunos escritores (quizá los menos experimentados) que se ven afectados por el progreso de otros, creando este una falsa sensación de no estar al nivel del resto (o no estar tan comprometido con la escritura como otros). Sobre este punto voy a decirte algo: no te fijes en los demás. Tanto si tienes un proyecto literario como si no, con el paso del tiempo uno acaba encontrando su método y ritmo de trabajo. Así que no te agobies y no te metas más presión de la que ya tendrás por otros asuntos.

Como escritora, mi obsesión siempre han sido las vacaciones. Desde que acabé la facultad (solía escribir en el trayecto de ida y vuelta, que en total eran unas tres horas y media), y sobre todo desde que empecé a trabajar, planificaba todo lo que quería escribir cuando cogiera vacaciones o tuviera unos días libres: continuar o corregir la saga Los Guardianes, escribir relatos (para concursos o no), desarrollar ideas nuevas para futuros proyectos… Pero luego no conseguía hacer ni la mitad de lo que me proponía. ¿Procrastinación? ¿Falta de motivación? ¿Desinterés? Ninguna de las anteriores. A veces el cuerpo, y sobre todo la mente, requieren un descanso total y te piden que hagas otras cosas (o por lo menos a mí), aunque sin apartar la escritura en ningún momento del pensamiento.

Y no sé si alguna vez te has parado a pensarlo (especialmente si gestionas alguna web), pero escribir un artículo como el que estás leyendo en este momento, también es escribir 😉.

4 comentarios en “Escritores: la obsesión de contar palabras”

  1. No lo había pensado hasta que revisé la integración de 2 volúmenes, previamente publicados en mi blog, para su publicación editorial en forma. Y mira que los publicaba simultáneamente: El deshielo y #OtroGabinete. Sabía de la dinámica, pero no sabía que se basaba en dicho conteo. Y ya entrados en confesiones, mi obsesión como escritor es lo que Poe nombró “el efecto en el lector”. Saludos e interesante artículo, como siempre, Yersey…

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    1. ¡Hola Alejandro! Creo que “el efecto en el lector” nos obsesiona a todos, jaja. La obsesión de contar palabras no viene únicamente de NaNoWriMo, pero sí creo que ha tenido mucha influencia especialmente en las nuevas generaciones de escritores. Pero tampoco es malo; como digo, cada uno encuentra su metodología para ser más productivo a la hora de escribir 🙂

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  2. Yo soy muy fan de contar palabras porque me ayuda a contabilizar y a analizar mi productividad. Me explico: sé que de media puedo escribir sin problemas unas 500-700 palabras en un periodo de 1-2 horas. Si un día no llego a esa cifra, ¿por qué ha sido? ¿Tenía otras responsabilidades o prioridades ese día, no estaba en el mood de esa escena en concreta, no estaba bien anímicamente, estrés, bloqueo, falta de planificación o documentación…? O al contrario, si subo de la media y un día hago de repente 2.000 palabras, ¿por qué ha sido? ¿Una escena que me ha gustado mucho, que había hecho una buena planificación previa, que hoy he estado con el guapo subidito y me he venido arriba, que ha habido mucho silencio en casa y eso me ha permitido concentrarme mejor, he escrito en el jardín en lugar de en la habitación y ese cambio me ha inspirado…? Por supuesto, a veces hago x palabras porque sí y punto jaja pero como persona con ansiedad que necesita tenerlo todo cuanto más atado mejor y que necesita conocerse para entenderse, este barómetro viene bastante bien. Además, siempre voy con la mentalidad de que una palabra escrita es mejor que ninguna y por eso ni me obsesiono ni me comparo (normalmente, que todos tenemos nuestros días de bajón y autosaboteamiento 😅🙈). Por supuesto, esto es lo que me funciona ahora, ¿quién sabe si el año que viene me da por otro sistema o paso de todo? Así que opino como tú, si a alguien le ayuda, perfecto, que cuente las palabras; si a alguien no le ayudan o ejercen el efecto contrario, ¡palabras fuera! Lo importante es encontrarnos cómodos con nuestra escritura y disfrutar el proceso. ☺
    ¡Muy buena reflexión!
    Fdo.: Una escritora que hizo en Camp NaNoWriMo de este verano con artículos del blog. 😉

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    1. ¡Hola! Exacto, el método de contar palabras puede valerle a algunos escritores y a otros no. Yo lo hice, como explico, impulsada por Camp NaNoWrimo, y al principio sí me resultaba muy útil, pero a medida que fueron viniendo las responsabilidades personales y demás asuntos, contar palabras me hacía agobiarme más. Opino como tú, es mejor una palabra que cero, ya sea de una novela, un relato o un post como este (por cierto, no me había planteado utilizar Camp NaNoWriMo para escribir artículos, pero no es mala idea. Es escribir igual :)). La cosa al final es no agobiarse por el ritmo de otros y comprender que no a todos les funciona lo mismo y que lo más importante es encontrarse a uno mismo como escritor, con sus métodos, manías y demás rarezas que nos caracterizan a todos un poco. Muchas gracias por pasarte, siempre es un placer 🙂

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