Más literatura, Yersey Owen

Clasificación de sagas de libros (II): cuáles abandoné, cuáles tengo pendientes y cuáles no leeré nunca

Las sagas literarias despiertan en lectores las mismas sensaciones que una novela autoconclusiva, pero con el aliciente de que si nos fascina, podremos seguir leyendo más sobre la historia y el universo construido alrededor de ella.

Si bien en la primera parte de esta lista te hablé de qué sagas literarias recomiendo siempre que puedo, cuáles sigo leyendo y cuáles también he leído, pero no despertaron en mí el gen del fandom, en esta segunda me voy a la parte te cuento qué sagas abandoné, cuáles me gustaría empezar y cuáles no lo haré ni cuando me jubile.

Cuáles abandoné

Al igual que de todos los libros que he leído a lo largo de mi vida algunos de ellos no me han gustado, con las sagas pasa lo mismo. La diferencia es que si es un libro autoconclusivo suelo terminarlo por si mejora y en las sagas después del primero suelo tener bastante claro que no quiero más, aunque también hay grandes excepciones, claro, como podrás ver en esta categoría de la lista.

Crónicas Vampíricas, de Anne Rice

Los vampiros han vivido entre los humanos durante milenios y esta historia se cuenta en escenarios y ciudades reales, principalmente de Europa y Norteamérica. Una revisión en clave contemporánea del mito del vampiro sediento de sangre, lujuria y muerte.

Leí las tres primeras partes: Entrevista con el vampiro, Lestat el vampiro y La reina de los condenados, y aunque la abandoné en su día por leer otros libros, es la única saga que no descarto volver a ella algún día.

El cementerio de los libros olvidados, de Carlos Ruiz Zafón

Las tramas narran distintos misterios que envuelven a tres generaciones de la familia Sempere y su librería. Asimismo, el desarrollo de cada novela involucra un libro enigmático que marca el ritmo de la narrativa.

La última que empecé y no me ha terminado de enganchar. No descarto tampoco volver a ella algún día.

El día que se perdió la cordura, de Javier Castillo

Centro de Boston, 24 de diciembre, un hombre camina desnudo con la cabeza decapitada de una joven. El doctor Jenkins, director del centro psiquiátrico de la ciudad, y Stella Hyden, agente de perfiles del FBI, se adentrarán en una investigación que pondrá en juego sus vidas, su concepción de la cordura y que los llevará hasta unos sucesos fortuitos ocurridos en el misterioso pueblo de Salt Lake diecisiete años atrás.

El inicio de la primea novela (la única que leí) es prometedor, pero se me desinfló tanto que me costó horrores acabarla y no quise saber nada más.

El rapto, de Erin Bowman

En la ciudad amurallada de Claysoot los chicos al cumplir los dieciocho años se evaporan para siempre. Nadie sabe por qué ni cómo sucede sólo son testigos de que la tierra tiembla, sopla un viento helado, del cielo desciende una luz cegadora… y los chicos se va. Lo llaman «el rapto».

No terminé de leerla, a pesar de que me encantó el primero, La trampa de los 18, porque el resto de libros no están en español y no me apetece leerlos en inglés, aunque no descarto que lo haga algún día.

Harry Potter, de J. K. Rowling

La saga más mágica de todos los tiempos. Harry Potter es un mago, y le han concedido una plaza en el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. ¡Está a punto de comenzar una aventura increíble! 

Una y no más. Creo que el joven mago me pilló mayor.

La casa de la noche, de Kristin Cast y P. C. Cast

Una serie de libros que gira en torno de Zoey Redbird, una chica de dieciséis años que ha sido recientemente «marcada» por un rastreador y empieza a sufrir el cambio que la llevará a transformarse en un vampiro adulto o morirá en el proceso. Ella debe dejar a su familia en Tulsa y trasladarse hacia la Casa de la Noche, un internado para iniciados como ella.

Llegué hasta el cuarto o quinto libro. Repetitivo a más no poder y la protagonista me caía cada vez peor.

La rueda del tiempo, de Robert Jordan (y Brandon Sanderson)

La Rueda del tiempo gira y las eras llegan y pasan y dejan tras de sí recuerdos que se convierten en leyenda. La leyenda se difumina, deviene mito, e incluso el mito se ha olvidado mucho antes de que la era que lo vio nacer retorne de nuevo. En una era llamada la tercera por algunos, una era que ha de venir, una era transcurrida hace mucho, comenzó a soplar un viento. El viento no fue el principio, pues no existen comienzos ni finales en el eterno girar de la Rueda del Tiempo. Pero aquél fue un principio

A pesar de que son catorce libros más una precuela, he intentado empezarla dos veces (en audiolibro) y tengo claro que, o cambio de formato o no la leeré jamás.

Las crónicas de Dune, de Frank Herbert

Amparándose en la coartada del terrorismo, unos políticos teócratas se hacen con el poder y, como primera medida, suprimen la libertad de prensa y los derechos de las mujeres. Una trama, inquietante y oscura.

El primero es una maravilla, pero el resto, por las sinopsis, no me llamaron la atención. Lo bueno es que el primero también vale como historia autoconclusiva.

Legado de Orïsha, de Tomi Adeyemi

Zélie Adebola recuerda cuando la tierra de Orïsha desprendía magia. Pero todo cambió la noche en que esta desapareció. Por orden del rey, los maji fueron perseguidos y aniquilados. Ahora, Zélie tiene una oportunidad de devolver la magia a su gente, pero para ello deberá ser más rápida y astuta que el príncipe heredero del trono, que está dispuesto a todo con tal de erradicar la magia para siempre.

Todo bien hasta que, en una carrera a contrarreloj en la que se incide bastante, la protagonista decide quedarse a una fiesta por la razón que sea. En fin.

Seis de cuervos, de Leigh Bardugo

Un peculiar equipo formado por un convicto, una espía, un pistolero, una Grisha, un ladrón y un fugitivo se unen para llevar a cabo un arriesgado golpe que podría hacer a Kaz, un criminal, más rico de lo que se jamás se ha atrevido a imaginar en sus sueños más salvajes. Aunque ellos no lo saben, llegado el momento los miembros del grupo de Kaz serán los únicos capaces de salvar el mundo de la aniquilación total. Bueno, lo serán si no se matan entre ellos primero.

Tendría que volver a leer el primero para continuarla.

Serie Robert Langdon, de Dan Brown

Cuando el simbólogo de renombre mundial de Harvard, Robert Langdon, es convocado a un centro de investigación suizo para analizar un símbolo misterioso, grabado a fuego en el pecho de un físico asesinado, descubre evidencia de lo inimaginable: el resurgimiento de una antigua hermandad secreta conocida como los Illuminati. .la organización clandestina más poderosa que jamás haya caminado sobre la tierra. Los Illuminati ahora han surgido para llevar a cabo la fase final de su legendaria vendetta contra su enemigo más odiado: la Iglesia Católica.

No llegué a terminar El código Da Vinci (segundo libro).

Takeshi Kovacs, de Richard Morgan

Takeshi Kovacs es un tipo duro, de esos de los que ya no quedan. Exmilitar, nunca le hace ascos a una buena bebida, fuma y tiene porte detectivesco. Un caso cerrado en circunstancias extrañas, un detective detrás de la pista de un suicidio que parece no ser tal, una mujer fatal, bebidas, drogas, alcohol y sexo. Los ingredientes perfectos para una novela negra de las de manual, rozando el hard boiled.

Tuve suficiente con un libro.

The Southern Vampire Mysteries, de Charlaine Harris

La serie está narrada en primera persona por Sookie Stackhouse. Ella es una camarera telépata y vive en un ciudad ficticia de Bon Temps, Luisiana. Una historia donde los seres sobrenaturales son algo real. A partir del comienzo de la serie, los vampiros son públicamente reconocidos desde hace un par de años, desde el momento en que se dieron a conocer a través de la televisión en un coordinado evento. 

Conocida también como True Blood. Llegué a leer siete de los trece libros por los personajes secundarios, pero todos tenemos un límite. La protagonista es insufrible.

Cuáles tengo pendientes

A pesar de mis desencuentros con algunas sagas literarias, y de que aún no he terminado varias, tengo en el punto de mira unas cuantas que aumentan ma´s si cabe mi lista de pendientes.

Antonia Scott, de Juan Gómez-Jurado

Antonia Scott es especial. Muy especial. No es policía ni criminalista. Nunca ha empuñado un arma ni llevado una placa, y, sin embargo, ha resuelto decenas de crímenes. Pero hace un tiempo que Antonia no sale de su ático de Lavapiés. Las cosas que ha perdido le importan mucho más que las que esperan ahí fuera. Tampoco recibe visitas. Por eso no le gusta nada, nada, cuando escucha unos pasos desconocidos subiendo las escaleras hasta el último piso. Sea quien sea, Antonia está segura de que viene a buscarla. Y eso le gusta aún menos.

Para no gustarme demasiado el thriller, no puedo quitarme de la cabeza que quiero leer la trilogía.

El archivo de las tormentas, de Brandon Sanderson

El resultado de más de una década de construcción y escritura de universos, convertido en una obra maestra de la fantasía contemporánea en diez volúmenes. Con ella, Brandon Sanderson se postula como el autor del género que más lectores está ganando en todo el mundo.

Después de saber que está pensada como una decalogía y que aún no la he empezado, será mi eterna saga pendiente.

Fundación, de Isaac Asimov

El hombre se ha dispersado por toda la galaxia. La capital del Imperio es Trántor, nido de intrigas y corrupción. Gracias a su ciencia, fundada en el estudio matemático de los hechos históricos y el comportamiento de las masas, el psicohistoriador Hari Seldon prevé la caída del Imperio y el retorno a la barbarie durante varios milenios. A fin de reducir este período de barbarie a mil años, Seldon decide crear una Fundación en un extremo de la galaxia.

No sé por qué todavía no la he leído.

Geralt de Rivia, de Andrzej Sapkowski

Geralt de Rivia es un brujo, un hombre cuyos poderes mágicos y entrenamiento de por vida lo han convertido en un luchador brillante y un asesino despiadado. Sin embargo, no es un asesino ordinario: caza a los viles demonios que asolan la tierra y atacan a los inocentes.

Tengo los dos primeros libros y reconozco que me da bastante pereza empezarla.

Los hijos de la Tierra, de Jean M. Auel

Una historia ambientada en el paleolítico. narran la historia de Ayla, una niña Cro-Magnon que es adoptada por un clan de Neandertales. La acción, por tanto, se sitúa en el último período de la Edad de Hielo, cuando ambas especies del género homo compartían La Tierra.

Me la han recomendado demasiadas veces ya.

Los jóvenes de la élite, de Marie Lu

Una oscura historia fantástica acerca de cómo nacen los villanos. La fiebre de la sangre asoló Kenettra –una isla-ciudad similar a la Venecia renacentista– hace diez años. Algunos de los supervivientes desarrollaron habilidades sobrehumanas debido a las cuales el pueblo les teme y les idolatra a partes iguales. Les llaman los Jóvenes de la Élite. Adelina sobrevivió a la fiebre de la sangre. Y sus habilidades han despertado el interés de los tres bandos que se disputan el poder en la ciudad: el Eje de la Inquisición, la Sociedad de las Dagas y su propia familia.

Me han hablado muy bien de ella y además tengo buenas experiencias con Marie Lu.

MaddAddam, de Margaret Atwood

Trilogía de ficción especulativa celebrada internacionalmente como una de las autoras más visionarias de nuestro tiempo. Una proyección hacia un futuro cercano que es demasiado familiar y está más allá de nuestra imaginación.

Otra que no sé a qué estoy esperando.

Nacidos de la bruma, de Brandon Sanderson

La historia tiene lugar en un planeta llamado Scadrial, situado dentro del universo del Cosmere. El mundo está gobernado por dos seres que los habitantes toman por divinidades, Ruina y Conservación. En la época de la primera trilogía el mundo es mucho más caluroso y se caracteriza por las lluvias de cenizas y brumas nocturnas, pero tras los sucesos de dicha trilogía vuelve a sus aspecto original similar al terrestre. Tecnológicamente hablando la primera trilogía se sitúa en una época medieval tardía y la segunda trilogía, que ocurre 300 años después, en una época industrial temprana.

Es la primera elegida para dejar de estar en la lista de pendientes.

Trilogía del Baztán, de Dolores Redondo

A orillas del río Baztán la aparición del cadáver de una adolescente obliga a la inspectora de homicidios Amaia Salazar a regresar al valle en el que nació y del que lleva toda su vida huyendo. Este será sólo el principio de una historia apasionante en la que los seres legendarios del Norte conviven con crímenes aterradores. 

Me llama muchísimo la atención y espero no tardar mucho en ponerme con ella.

Wayfarers, de Becky Chambers

Cuando Rosemary Harper se une a la tripulación del Wayfarer, no espera gran cosa. The Wayfarer, una nave reparada que ha visto días mejores, le ofrece todo lo que podría desear: un lugar pequeño y tranquilo para llamar hogar por un tiempo, aventuras en rincones lejanos de la galaxia y distancia de su pasado problemático. Pero Rosemary obtiene más de lo que esperaba con el Caminante. La tripulación es una mezcolanza de especies y personalidades, desde Sissix, el simpático piloto reptiliano, hasta Kizzy y Jenks, los ingenieros en constante lucha que mantienen la nave en marcha.

Son libros cortos y no quisiera tardar mucho más en leerlos.

Cuáles no leeré

En esta última categoría de mi clasificación de sagas he hecho una selección de las sagas literarias más conocidas o que han levantado más hype y fandom, pero que a mí, por diversos motivos, bien por género, por trama, por longitud o por experiencias negativas con otros libros del mismo autor o autora, no han terminado de llamarme lo suficiente la atención como para incluirlas en la lista de pendientes. Algunos de ellos son:

  • After, Anna Todd.
  • Bridgerton, de Julia Quinn.
  • Ciclo de la Puerta de la Muerte*, de Margaret Weis y Tracy Hickman.
  • El corredor del laberinto, de James Dashner.
  • La Primera Ley*, de Joe Abercrombie.
  • La novia gitana, de Carmen Mola.
  • La selección, de Kiera Cass.
  • Legados de Lorien, de Pittacus Lore.
  • Los crímenes de Fjïallbacka, de Camilla Läckberg.
  • Malaz: el libro de los caídos, de Steven Erikson.
  • Marabilia, de Iria G. Parente y Selene M. Pascual.
  • Memorias de Idhún, de Laura Gallego.
  • Millennium*, de Stieg Larsson.
  • Mundodisco, de Terry Pratchett.
  • Percy Jackson y los dioses del Olimpo, de Rick Riordan.
  • Pídeme lo que quieras, de Megan Maxwell.
  • Una corte de rosas y espinas, de Sarah J. Maas.
  • Valeria, Elísabet Benavent.

Nota: Aquellos títulos marcados con un asterisco (*) podrían entrar en la lista de pendientes, pero con muchísimas menos posibilidades que el resto de empezar a leerlos.

Y hasta aquí la segunda y última parte de mi clasificación de sagas literarias. Como te dije en la primera parte, si te has quedado con ganas de saber más sobre todas ellas, no te pierdas los directos de los jueves a las 19:30h en mi canal de Twitch, porque hablaré de ellas más detenidamente. También sé que me he dejado muchas sagas literarias que seguramente sean muy interesantes, pero si algo me caracteriza (y no creo que sea la única), es que tengo muchos libros y no tanto tiempo como me gustaría para leerlos todos. Y sí, compro libros por encima de mi velocidad lectora. ¿A ti también te pasa? ¿Me cuentas qué sagas literarias abandonaste, tienes pendientes y no tienes intención de leer nunca?

2 comentarios en “Clasificación de sagas de libros (II): cuáles abandoné, cuáles tengo pendientes y cuáles no leeré nunca”

    1. ¡Hola! Muchas gracias por pasarte por la web y comentar. A mí Harry Potter me pilló tarde, creo, porque no conseguí pasar del primer libro; y con La Sombra del Viento creo que tengo que darle una segunda oportunidad 🙂

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